La violencia doméstica es un patrón de conductas agresivas y coercitivas, que incluyen ataques físicos, sexuales y psicológicos, así como la coerción económica que los adultos o adolescentes usan para ganar poder y control sobre sus parejas íntimas.
La violencia doméstica es letal, común y afecta a personas de cualquier cultura, religión, edad, orientación sexual, formación educacional y nivel económico. La violencia doméstica es un crimen y sucede de muchas maneras diferentes.